CLASES MINERALES

 

2 Clase II. Sulfuros, Arseniuros, Sulfosales

2.4 Usos y Aplicaciones de los Sulfuros

Como se ha comentado anteriormente, algunos de los sulfuros más comunes y difundidos son empleados como menas metálicas. Para la obtención de metales a partir de los sulfuros es necesario someterlos a procesos de Metalurgia Extractiva. Para el beneficio de las menas suele ser necesaria una concentración previa. La concentración de las menas sulfuradas se realiza tradicionalmente mediante flotación, aprovechando las diferencias de mojabilidad superficial que existen entre estos minerales y las gangas. La separación entre sulfuros, una vez separados de las gangas, también se realiza mediante flotación selectiva, empleando reactivos que deprimen y activan las superficies de los sulfuros que se desea separar. Como resultado de estas operaciones se obtienen los concentrados que posteriormente son sometidos a procesos pirometalúrgicos.

La primera etapa pirometalúrgica que se aplica a los sulfuros es la tostación, mediante la cual son transformados en óxidos. Las tostaciones se realizan en hornos especiales, generalmente de rastrillos, y en corriente de oxígeno, para favorecer el proceso, que en el caso de la blenda ocurre según la reacción siguiente: 2SZn + 3O2 -> 2ZnO + 2SO2

Este proceso se aplica también a arseniuros, como por ejemplo el mispíquel:
2AsSFe + 5O2-> As2O3 + Fe2O3 + 2SO2

Una vez obtenido el óxido metálico se le somete a reducción (con carbón u otros reductores) y se obtiene el metal correspondiente.

Aunque la pirita y la marcasita son potenciales menas de hierro, no se emplean para este fin, debido al elevado contenido en azufre que empeora la calidad del hierro. Sin embargo, la pirita se emplea para la obtención de ácido sulfúrico.

 


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