CLASES MINERALES

 

5 Clase V. Carbonatos y Nitratos

5.2.2 Origen y Yacimientos


Ciertos carbonatos forman grandes masas de rocas sedimentarias y metamórficas. Por ejemplo, la calcita es el principal constituyente de las calizas (organógenas o quimiógenas) y de los mármoles calizos (metamórficos), la dolomita forma parte de las rocas dolomíticas (dolomías) y de los mármoles dolomíticos. Otros carbonatos, generalmente formados por elementos alcalinos y alcalino-térreos (natrón, gaylussita) son de origen evaporítico.

Importantes yacimientos de magnesitas o de siderita aparecen como consecuencia de procesos hidrotermales.

En filones hidrotermales de sulfuros, son muy abundantes y frecuentes los carbonatos de los metales que forman las mineralizaciones primarias. Por ejemplo, es fácil encontrar cerusita en yacimientos de galena, o malaquita en yacimiento de calcopirita o de tetraedrita. Esto es el resultado de procesos de interacción con aguas naturales (ricas en anhídrido carbónico y bicarbonatos).

Los carbonatos son minerales muy difundidos por la Corteza Terrestre, aunque el número de especies conocidas no es muy alto (aproximadamente 100). De todos ellos los más abundantes son los de metales alcalinos, alcalino-térreos y de hierro. Se conocen y explotan grandes depósitos de calcita, magnesita, dolomita y siderita. También aparecen en ciertas cantidades de otros carbonatos tales como los de cobre (malaquita y azurita), cinc (smithsonita e hidrocincita), plomo (cerusita) y sodio (natrón y gaylussita). Los demás minerales de esta clase se encuentran en pequeñas cantidades y no suelen tener usos muy extendidos, aunque algunos se emplean de forma ocasional para la extracción de tierras raras.

 


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