INTRODUCCIÓN A LA MINERALOGÍA

 

2 Caracterización de las Sustancias Minerales

2.3.1.1 Color y Raya

Todas las sustancias interaccionan con la luz absorbiendo una parte de la energía que reciben y transmitiendo el resto. El color de las sustancias es el resultado de la combinación de las longitudes de onda que transmiten.

Según la naturaleza del color, las sustancias pueden clasificarse en dos tipos:

En relación con las sustancias halocromáticas, es importante comentar que existen algunos elementos químicos cuya presencia, aún en concentraciones muy pequeñas, puede proporcionar intensas coloraciones en sustancias que, de por sí, son incoloras. Tales elementos son los denominados cromóforos y algunos de los más importantes son: Ti, V, Cr, Mn, Fe, Co, Ni, Cu y algún otro. Una de las características comunes de todos los elementos cromóforos, es la de poseer orbitales atómicos tipo d sin completar. Son elementos o metales de transición. Esto es importante, ya que la diferencia de energía entre dos niveles electrónicos puede ser muy parecida a la aportada por una radiación visible, y dada la parcial ocupación de los orbitales d, son posibles los saltos electrónicos entre niveles, con lo cual será observable el color complementario a la radiación absorbida durante el mencionado salto. Así, por ejemplo, la presencia de Cr en el corindón provoca el color rojo del rubí, si además existe Fe el color es algo marrón. Si las impurezas del corindón son de Co o de Ti, aparece la coloración azul del zafiro. Si en los berilos hay algo de Cr, aparece la coloración verde da la esmeralda pero si el elemento presente es el Cs, el color que adquiere es amarillo anaranjado. Pero también hay elementos que no son de transición cuya presencia puede provocar, en algún caso, diferentes coloraciones.

La coloración de ciertas sustancias puede estar causada por la existencia de diversos defectos en la estructura cristalina, como los Centros de Color (Centros F), que consisten en la aparición de desequilibrios de cargas en una determinada zona, produciéndose transiciones electrónicas con gran facilidad y que provocan la aparición de color. Por este motivo, algunos minerales cambian de color cuando se calientan o se someten a ciertas radiaciones. También se consideran causas de la aparición de color ciertos fenómenos de interferencia que se dan en minerales con estructura laminar, o las transiciones electrónicas entre cationes diferentes o dos estados de valencia de un mismo elemento (transiciones entre orbitales moleculares).

Un mineral presenta irisaciones cuando en la superficie pueden observarse distintas coloraciones, independientemente de la dirección en que se observe.

Las pigmentaciones están causadas por la presencia de pequeñas partículas coloreadas en un mineral que es incoloro, blanco o con coloraciones suaves. Uno de los ejemplos más conocidos es el cuarzo rojo o hematoide (Jacinto de Compostela), en el cual la coloración rojiza está provocada por pequeñas partículas de hematite.

Se denomina raya al color característico que presenta un mineral cuando se pulveriza o se raya con un objeto punzante más duro que él. Tal color corresponde al que tendría el mineral sin alterarse por el contacto con la atmósfera, por lo tanto es un importante medio de diagnóstico.

Los minerales idiocromáticos tienen la raya del mismo color que la superficie (con mayor o menor intensidad), mientras que la raya de los minerales halocromáticos suele ser blanca o gris. Los minerales más o menos incoloros y transparentes tienen raya blanca, los minerales oscuros con brillo no metálico presentan la raya más clara que la superficie y los que tienen brillo metálico tienen la raya más brillante que la parte externa.

 


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