INTRODUCCIÓN A LA MINERALOGÍA

 

3 Geoquímica

3.3.3.1 Ambiente Magmático o Ígneo


Las rocas ígneas se forman como consecuencia del enfriamiento de magmas que pueden provenir del interior de la Tierra (magmas primarios) o de procesos de refusión de rocas que se habían consolidado anteriormente (magmas secundarios).

En los magmas pueden encontrarse todos los elementos del sistema periódico y las condiciones en que se encuentre cada uno dependen de sus características químicas. Los elementos más abundantes en los magmas son Si, O, Al, Fe, Mg, Alcalinos y Alcalino-térreos. Los demás elementos se encuentran en cantidades menores. Además se encuentran en los magmas una serie de elementos que forman compuestos volátiles y que juegan un importante papel en los procesos de consolidación de magmas, influyendo sobre algunas de sus propiedades. Entre estos compuestos se pueden mencionar el agua, el anhídrido carbónico, los gases sulfurosos y sulfhídricos, los halogenuros de hidrógeno, etc.

La consolidación de los magmas se puede producir en dos formas fundamentales. Si la consolidación se realiza en zonas profundas de la Corteza, el enfriamiento es lento y las rocas que se forman se denominan INTRUSIVAS o PLUTÓNICAS. Si el enfriamiento se realiza en el exterior de la Corteza, es rápido y las rocas que se forman se denominan EXTRUSIVAS, EFUSIVAS o VOLCÁNICAS. Las características de ambos tipos de rocas son distintas, aunque la composición química y mineralógica no varía en esencia.

El proceso de consolidación de los magmas se denomina diferenciación magmática y se pueden establecer las etapas que se describen a continuación.


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