INTRODUCCIÓN A LA MINERALOGÍA

 

4 Coleccionismo de Minerales


El coleccionismo de minerales es una actividad que va extendiéndose poco a poco. A continuación vamos a dar varias sugerencias para todo aquel interesado en iniciar una colección de estas características.

Los minerales pueden conseguirse de tres formas:

Para conseguir una colección aceptable se recomienda combinar las tres posibilidades, procurando comprar sólo aquellas especies que no se encuentran con facilidad.

El criterio de ordenación es muy importante. La mayor parte de las colecciones siguen esquemas similares a las clasificaciones minerales, conforme a los diversos criterios posibles (químicos, estructurales, geoquímicos, geográficos, mixtos, etc.). En algunas ocasiones las colecciones constan de ejemplares de una sola especie (de diversos hábitos o procedencias) o de especies de una clase (sulfuros, sulfatos, carbonatos, etc.). Otras veces se atiende a criterios estéticos o de aprovechamiento del espacio.

La forma de exponer la colección depende esencialmente del espacio disponible. Las colecciones privadas suelen ser pequeñas y ocupar espacios reducidos. Existen varias formas de aprovechar el espacio que requieren una importante inversión económica y mucho tiempo de trabajo. Las colecciones ubicadas en centros públicos, museos y colegios disponen de más espacio y la presentación suele ser buena. Una forma de aprovechar el espacio y de tener muchos ejemplares, es coleccionar minerales pequeños.

Debe prestarse atención a la iluminación que debe ser muy parecida a la luz natural y estar colocada de forma que se resalten las propiedades físicas de cada ejemplar. Puede resultar interesante reservar una zona de las vitrinas para especies que son luminiscentes con luz ultravioleta (scheelita, autunita, etc.,). Hay que tener en cuenta que los minerales fotosensibles, deben preservarse de la luz pues se pueden descomponer (querargirita, anapaita, crocoita, rejalgar, vivianita, platas rojas, etc.).

Los ejemplares con cristales muy pequeños se pueden colocar detrás de una lupa para facilitar su observación.

Las etiquetas deben ser pequeñas y con una mínima información, que puede consistir en el nombre de la especie (sí es variedad se anota también) y la procedencia (lugar, provincia y país). Otros datos sobre cada ejemplar pueden tenerse en fichas.

Los criterios de calidad dependen de cual sea el propósito de la colección. Si la colección tiene propósitos pedagógicos (colegios, etc.) debe estar formada por las especies y variedades más frecuentes y con los aspectos más característicos (no necesariamente los más estéticos), no siendo necesario un gran número de ejemplares. Si se tienen propósitos estéticos, hay que buscar los cristales más espectaculares y perfectos, además deben considerarse las asociaciones y las matrices. Cuanto la colección presenta fines científicos puede ser muy amplia o muy específica, pero en ambos casos es importante la rareza o la novedad de los ejemplares que permita realizar estudios inéditos.

La limpieza y conservación de los minerales debe realizarse con mucho cuidado, ya que algunos especímenes pueden ser muy delicados. Antes de utilizar un producto de limpieza conviene informarse sobre la naturaleza del mismo y las posibles reacciones con el mineral. A continuación van a darse una serie de ideas sobre la limpieza de algunos materiales:

Los minerales delicuescentes (toman agua del aire y se disuelven) deben ponerse en vitrinas o urnas cerradas y con desecantes (silicagel, etc.). Los minerales eflorescentes (pierden agua y se disgregan al entrar en contacto del aire) también deben guardarse en recipientes herméticamente cerrados, pero no deben ponerse con desecantes.

Finalmente, hay que comentar que existen varias formas de disimular grietas, fracturas u otros defectos, mediante barnices, pegamentos, lacas, etc. Debe prestarse especial atención a estos detalles cuando se compren o cambien piezas.

 


[Anterior]    [Siguiente]